Estás en > El huevo de chocolate > Cuentos para niños > Un cuento entre todos

UN CUENTO ENTRE TODOS



Los niños que visitan «El huevo de chocolate» han escrito este cuento, desde octubre de 2002 a mayo de 2003. Cada niño ha hecho un trocito. Puedes leerlo. Los autores están al final de la página. Queremos agradecer a todos los niños que han colaborado su amable participación.


LOS TRES PRÍNCIPES Y LA PLUMA DE LA PAZ

Había una vez un Rey que tenía tres hijos. Era un Rey muy malo porque tenía planes malvados. Un día un hijo suyo lo descubrió e intentó detenerlo y entonces el Rey mandó que lo introdujeran en un pudridero. Otro hijo fue a rescatar a su hermano pero lo descubrieron, entonces él también fue atrapado. El Rey se sentía angustiado por lo que había hecho con sus hijos y ordenó a sus caballeros que los sacaran.

Los meses pasaron, el Rey enfermó y al poco tiempo falleció. Antes de que esto sucediera, dejó una nota informando a sus hijos, que rey sería aquel que ganara una competencia de valentía. La competencia consistía en luchar contra el Dragón de la Montaña Roja. Los tres hermanos aceptaron el desafío y partieron hacia allá.

El camino era largo y espantoso porque siempre era de noche y nunca se veía el sol. El Dragón de la Montaña Roja era un enorme animal con cuerpo de serpiente, cola de león, patas de caballo y alas de águila. Su cola era un arma terrible. Podía volar y echar fuego por la boca. Al llegar al pie de la montaña los tres hermanos decidieron llevar a cabo el desafío haciéndolo cada uno por su lado. Entonces llegaron a un acuerdo y por sorteo le tocó al hermano menor ir primero a intentarlo.

Cuando el hermano pequeño llegó al pie de la montaña, descubrió que había una entrada secreta, en forma de cueva, que estaba tapada por el boscaje, decidió entrar y lo que vio fue un monstruo fuerte y feo que le atacó sin piedad, pero el apuesto Príncipe se defendió y lo mató con su espada.
Pero cuando el Príncipe se dio la vuelta victorioso y dispuesto a salir de la cueva para contarle a sus hermanos su triunfo un terrible sonido le dejó inmovilizado de terror, un viento helado surgió de su espalda y aunque le dieron ganas de salir corriendo, la curiosidad le venció y volvió su rostro hacia atrás y cual fue su sorpresa, que al girarse, se encontró con un niño. El Príncipe le preguntó cómo había llegado hasta la cueva, y el niño respondió que había sido hechizado por una bruja malvada, encerrándolo en el corazón del monstruo y que al derrotarle había quedado liberado del hechizo y así los dos juntos salieron de la cueva dando saltos de alegría.

Fueron corriendo a contárselo a los otros dos Príncipes, y los cuatro se alegraron mucho de verse. El Príncipe más pequeño le contó a sus hermanos lo que había pasado. Los otros dos hermanos se quedaron muy sorprendidos y le preguntaron al niño: «¡es verdad eso! y ¿por qué te hechizaron?» y el niño contestó: «porque yo era el Príncipe de Francia y quería casarme con la Princesa de Italia». Esas palabras extrañaron a todos y pronto se dieron cuenta de que el niño hablaba con acertijos, por lo que su felicidad no podía ser completa, por eso decidieron enviarlo a su castillo para que descansara y pudiera recuperarse de la terrible experiencia que había vivido.

Cuando los tres Príncipes se quedaron solos se abrazaron y cada uno se marchó por un camino diferente hacia la cima de la Montaña Roja donde vivía el Dragón contra el que tenían que luchar, pero de pronto sopló un viento muy fuerte, el cuál hizo que los tres Príncipes se encontraran con el Dragón, que era más grande que un castillo de un millón de pisos. Los tres se aterrorizaron y se marcharon corriendo. Pero a mitad de camino, los tres Príncipes se dieron la vuelta y demostrando su valentía se dispusieron a luchar contra el Dragón y tras una intensa pelea consiguieron vencerle. Al cabo de unos instantes el Dragón se fue transformando lentamente en un anciano que les dijo que había sido hechizado por un malvado Rey, que a su vez era un temible brujo, y este brujo era el padre de los tres Príncipes.

Entonces los Príncipes al conocer la noticia quedaron decepcionados. La maldad de su padre había quedado sembrada por todo el reino y ellos no querían heredar nada que estuviese relacionado con el Rey (su padre). Renunciaron al reino y disfrazándose de simples campesinos emprendieron camino hacia un lejano lugar.

Viajaron hasta llegar a una tierra desconocida lejos de la maldad de su padre. Los tres hermanos sufrieron mucho pues estaban acostumbrados a la vida lujosa del palacio y el campo era algo muy diferente. Por días enteros, sufrieron hambres y miserias hasta que un día su suerte cambió, encontraron un Ave Fénix que les dijo que si rozaban a cada niño que naciera con una de sus plumas, lograrían encontrar la paz que tanto ansiaban. Entusiasmados con la idea los tres hermanos celebraron su dicha dándose abrazos y emitiendo pequeños gritos. El menor de los Príncipes tomó la pluma que el Fénix le ofrecía. Al tocarla una sensación cálida nació en la punta de sus dedos, la cual le protegió del frío. Sus hermanos le imitaron y juntos partieron rumbo a la aventura. Pero al cabo de un rato, un cuervo les robó la pluma y se la llevó a la montaña donde habitaba, un alejado lugar donde moraban pájaros gigantescos, animales tan antiguos como el principio de la Tierra. El cuervo escondió la pluma en su nido, donde sus crías esperaban desde hacía tiempo el calor suficiente para salir de su cáscara y la pluma se lo proporcionó. Cuando nacieron fue inevitable que rozaran la pluma del Ave Fénix, lo que provocó en los Príncipes un gran desasosiego, ya que las crías del cuervo eran tan malas como él, pero sucedió que cuando las crías del cuervo rozaron la pluma murieron todas porque la pluma del Ave Fénix podía vencer la maldad.

Pero todas no eran crías de cuervo; también había en el nido un huevo de paloma y con el calor que le proporcionó la pluma nació una preciosa y blanca paloma, símbolo de la paz, que ayudaría a los Príncipes a llevar en el pico la pluma del Ave Fénix por todas partes del mundo, rozando con ella a todos los niños recién nacidos. Así se fue extendiendo la paz por la tierra que, poco a poco, se fue transformando en un lugar lleno de paz, armonía y felicidad. Y así los tres príncipes volvieron a su reino dónde vivieron los tres, juntos, felices y contentos. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.


AUTORES

- Ada Paula Villacorta Andrés, 9 años.
- Adrián Bada Blanco, 10 años.
- Adrián Gutierrez Maquinay, 11 años.
- Adrián Rodríguez, 10 años.
- Águeda García Flórez, 11 años.
- Aída Fernández Khoury, 11 años.
- Ainara Rivas Olivera, 9 años.
- Ainhoa López Tolosa, 6 años.
- Aitana Munguía, 12 años.
- Alba García Robles, 10 años.
- Alberto Arredondo Ubón, 8 años.
- Alberto Rodríguez Solórzano.
- Alejandra, 8 años.
- Alejandra Ajanda , 9 años.
- Alejandro Fernández Cuervo, 10 años.
- Alejandro González Campano, 11 años.
- Ana Carolina Martínez, 11 años.
- Ana Isabel Robles Fernández, 11 años.
- Ana Trapote, 11 años.
- Ana, 8 años.
- Andrea, 11 años.
- Andrés García Mediavilla, 11 años.
- Ángel Castro López, 9 años. 
- Ángel Rodríguez Sanjurjo, 11 años.
- Anjara Francisco Rodríguez, 10 años.
- Antonio Camaño Pascual
- Antonio Guisado Quintela.
- Antonio Vázquez Ortiz, 10 años.
- Arancha Soto Vicente, 11 años.
- Arlet González Rodríguez, 10 años.
- Bárbara Ricondo
- Barby González, 10 años.
- Basil Hedogabua, 1 año y 2 meses.
- Bea Lois, 10 años.
- Beatriz González, 12 años.
- Beatriz Morán.
- Beatriz Prieto Núñez 9 años.
- Belén, 8 años.
- Bere.
- Bernardo Pertejo Moreno, 11 años.
- Bianca, 9 años.
- Camila Lippi Lira, 10 años.
- César, 11 años.
- Citlali Guerrero.
- Clara Marina, 7 años.
- Claudia Cristina, 10 años.
- Colegio González de Lama, 5º primaria.
- Cristina Pulgar Heras, 9 años.
- Cristopher Evangelista Valdivielso, 8 años.
- Daniel Ordóñez, 12 años.
- Daniel Ordóñez Fuentes, 11 años.
- David Martínez Arias, 10 años.
- David Montoto Arance, 9 años. 
- Desirée, 10 años.
- Diego González Masero, 8 años.
- Diego Martín, 12 años.
- Eduardo Gil de Rozas, 12 años.
- Elena F. P., 12 años.
- Elena Gómez González, 11 años.
- Elena Rodríguez, 11 años.
- Elena Rodríguez del Álamo, 12 años.
- Elena Rey
- Estela González Román, 11 años.
- Evelyn E.V., 10 años.
- Eyes.
- Fátima Lobato Avellaneda, 11 años.
- Fernando Fuentes.
- Florencia Muriel González Biondo, 9 años.
- Francisco Briz Amate, 10 años.
- Gabriel Gutiérrez Godos, 10 años.
- Giovanna, 8 años.
- Gorka Piñol Tena, 6 años.
- Guadalupe Ovando Martínez, 14 años.
- Guillermo Gómez Lorente, 9 años.
- Iraís Alonso Bermejo, 11 años.
- Isaac Viegas Lima, 12 años.
- Isabel García Rodríguez, 12 años.
- Ismael Caro Moreno, 11 años.
- Itciar Blanco, 10 años.
- Iván Díez, 9 años.
- Iván Martínez Barrio, 11 años.

- Javier González Cordero, 11 años.
- Jennifer García, 11 años.
- Jesús García Tuñón, 9 años.
- Joaquín Do Santos Menéndez, 8 años.
- Jorge Rico, 12 años.
- José Luis Martín-Aragón, 12 años.
- José Tomás, 11 años.
- Josep Piles Pérez, 9 años.
- Juan José López, 12 años.
- Juan Manuel Tapiador, 12 años.
- Juan Pablo Zapeta Russo, 12 años.
- Judit Soto, 11 años.
- Julen, 10 años.
- Julia.
- Katherine Medina Escobar, 9 años.
- Kevin Piña Alor, 4 años.
- Lara Franco, 11 años.
- Lara Villanueva, 11 años.
- Laura Barrio Ferreiro, 11 años.
- Leandro Acaro Díaz, 9 años.
- Leslie Mariana Castro Pinzón, 2 años.
- Lidia Romera Carmona, 12 años.
- Lotfi Ghernaut Yusfi, 11 años.
- Lucía López González. 9 años.
- Lucía, 12 años.
- Luis Eduardo Falcón.
- Luis Sánchez Alonso, 12 años.
- Luz Divina Vivar Paredes, 12 años.
- Marcos Vera, 12 años.
- Mariano, Juan Cruz, Ana Paula, Lisandro, Julieta, Hernán, Agostina, Gerardo, Luciana, Santino, Martín y Griselda.
- Marina Suárez Fernández, 11 años.
- Marta, 8 años.
- Matías, Ros Marie, Francisco, Sol, Rodrigo, Florencia, Facundo, Agostina, Ezequiel, María, Guillermo, Valeria, Mauricio, Alejandra, Javier, Faneva, Micaela, Ramiro, Vianca, Mauricio y Griselda.
- Miguel Casas.
- Moisés Lorenzo González, 11 años.
- Mónica Fidalgo Martins, 11 años.
- Mónica Santamarta Llorente, 8 años.
- Natalia Elizabeth Majic, 11 años.
- Nayeli Guerrero.
- Nerea Vinuesa, 12 años.
- Nicolás, Víctor Hugo, Anahí, Claudio, Tomás, Camila, Agostina, Joaquina, Eliana, Facundo, Facundo, Rodrigo, Constanza, Joaquín, Melissa y Griselda.
- Omar Blanco Morán, 9 años.
- Omar Franco, 11 años.
- Óscar, 11 años.
- Patricia Becerra Inostroza, 13 años.
- Pablo, 10 años.
- Pablo Feito Peláez, 9 años.
- Pablo LLamazares Blanco, 11 años. 
- Peio, 5 años.
- Raúl Fernández Gago, 9 años.
- Rodrigo Escanciano Fernández, 11 años.
- Rosalinda, 11 años.
- Rosana García Romero, 12 años.
- Ruth Delgado Sancht, 10 años.
- Sandra García Rodríguez, 11 años. 
- Santiago de la Fuente Gómez, 12 años.
- Sara Huerga, 10 años.
- Sara Jiménez Martín, 9 años.
- Saray Muñoz, 12 años.
- Sebastián Gutiérrez Colombo, 7 años.
- Sergio Alejandro Rada Borges.
- Teresa Briz Amate, 8 años.
- Vera, 10 años.
- Yolanda Suárez Tascón, 11 años.

© El huevo de chocolate

El huevo de chocolate